41 niños intoxicados pescado

Imagen de Daniel Perrig en Pixabay

El pasado lunes, como mínimo 41 niños resultaron intoxicados como consecuencia de la ingestión de palometa, en diversos centros escolares de Infantil y Primaria, en Pontevedra y Marín.

Tras la ingestión del primer plato a base de pescado empezaron a aparecer los primeros síntomas de la intoxicación en forma de alergia leve: erupciones cutáneas y malestar estomacal.

Las primeras investigaciones apuntan que podría tratarse de pescado en mal estado, con un alto contenido en histamina, que es el causante de las reacciones alérgicas que sufrieron los pequeños.

HISTAMINA: INDICADOR DE FRESCURA DEL PESCADO

Cuando se rompe la cadena de frío y el pescado fresco permanece demasiado tiempo por encima de 10oC, aumenta la proliferación de bacterias que favorecen la formación de histamina.

Por debajo de los 10oC, la velocidad de formación de histamina se reduce considerablemente. Entre 0 y 4oC, su formación es prácticamente nula.

Una vez iniciado el proceso de formación de histamina, este puede continuar incluso a temperaturas de refrigeración e incluso permanecer estable en el pescado congelado y reactivarse tras su descongelación. El cocinado inactiva el proceso de formación, pero una vez que la histamina está formada, no se destruye por el calor.

La histamina es un compuesto termorresistente, por tanto  hay tratamientos térmicos y culinarios que no la destruyen, de ahí la importancia de controlar todo el proceso de conservación de las materias primas que van a ser procesadas (por ejemplo, empresas conserveras) o congeladas (por ejemplo, productos congelados).

Cuando la concentración de histamina está por encima de los niveles permitidos que establece la legislación (Reglamento (CE) 2073/2005, es capaz de producir intoxicaciones más o menos graves, con síntomas similares a los padecidos por estos menores.

La Consejería de Sanidad ha abierto una investigación 

La Federación Provincial de Anpa de centros públicos de Pontevedra gestiona 18 comedores escolares en colegios públicos de Pontevedra y 4 en Marín donde sirven cada día unos 1.100 menús diarios. En todos ellos se sirvió el mismo plato y el mismo lote de producto.

Se da la circunstancia que la semana pasada en varias escuelas infantiles se registraron las mismas reacciones alérgicas después de la ingestión de palometa.

En los próximos días se confirmaran los resultados.

En definitiva, es de gran importancia mantener unos buenos programas de prerrequisitos que garanticen el control y la seguridad alimentaria de las materias primas utilizadas.

Compartir